red seguridad primer trimestre 2026 29 organismos Al inicio de este año tuve la oportunidad de exponer ante los medios de comunicación el plan de expansión del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) con el horizonte puesto en 2030. Ante los periodistas congregados, defendí que para el Mando “las personas son lo único importante”. Tal afirmación puede resultar paradójica en el mundo actual, inundado de tecnología e inteligencia artificial (IA), y donde pasamos demasiadas horas ante una pantalla; pero existe una realidad esencial: la tecnología sirve a la sociedad y no al revés. El ciberespacio es el único ámbito de la vida que ha sido creado por el ser humano, y es nuestra responsabilidad mantenerlo seguro, confiable y resiliente. Por ejemplo, una de las cosas más importantes que hace el hombre es tomar decisiones, y aunque la IA nos ayudará mucho en ello, la decisión última, o la delegación de la misma, deberá ser siempre humana. La IA agéntica también hará muchas cosas por ti, pero antes debes decidir qué quieres hacer y, sobre todo, tu propósito. En el MCCE no protegemos solo redes, no defendemos solo sistemas de combate, defendemos el modelo de sociedad que nos hemos dado, nuestros derechos y libertades. Necesitamos personas con valores (“buenas personas”) que entiendan que su labor sirve para salvaguardar nuestra forma de vida y nuestro futuro. El compañerismo, el compromiso, el espíritu de servicio o la búsqueda de la excelencia son valores que se viven y fomentan cada día en el MCCE. Nuestra receta es simple: tener alma de eterno aprendiz y una curiosidad sin límites. Existe un plan para alcanzar los 1.500 efectivos en 2030 y triplicar nuestra plantilla actual. Nuestros “boinas grises”, los “guardianes del ciberespacio”, se formarán bajo los más altos estándares en la Escuela Militar de Ciberoperaciones (EMCO), gracias a la implementación del nuevo Plan de Enseñanza Conjunta en Ciberoperaciones (PECCO). Otra de las claves para mantener la libertad de acción en el ciberespacio de las Fuerzas Armadas pasa por alcanzar la soberanía digital, por lo que hemos promovido el Sistema de Combate para realizar operaciones en el Ciberespacio (SCOMCE) que, con una inversión de 160 millones de euros, actuará como una plataforma integral capaz de permitir a las Fuerzas Armadas realizar los diferentes tipos de ciberoperaciones. Respecto a la IA, debemos liderar su integración operativa para optimizar nuestra capacidad de respuesta y neutralizar las amenazas de un adversario que ya la utiliza contra nosotros. Para ello contamos con el Centro de Referencia de Inteligencia Artificial (CRIA), que investiga su aplicación en ciberoperaciones. La colaboración con nuestros aliados de la Alianza Atlántica también es crucial en nuestra visión estratégica, y potenciaremos la influencia de España como un aliado fiable, gracias al NATO Cyber Range Clasificado (NCCR), donde se podrá simular y modelar el ciberespacio en beneficio de las operaciones. España proporcionará esta capacidad a toda la Alianza para adiestramiento, experimentación e investigación en el dominio ciberespacial, y su integración con otros dominios físicos. Ese liderazgo refuerza nuestra posición y, junto al Centro de Ciberdefensa de la tecnología 5G, constituye un ecosistema de investigación y experimentación avanzada. Con ello, garantizamos que nuestras Fuerzas Armadas operen en entornos seguros, asegurando la interoperabilidad y la superioridad táctica en las operaciones. Las personas son lo único importante y este planteamiento estratégico sería inviable sin la implicación, sacrificio y compromiso de todas las “buenas personas” e instituciones que trabajan para hacer del ciberespacio un entorno seguro y confiable. Me gusta decir que juntos somos más fuertes, pero unidos somos invencibles. Si permanecemos así, habremos garantizado el futuro de toda la sociedad a la que servimos con orgullo. Vicealmirante Javier Roca COMANDANTE DEL MANDO CONJUNTO DEL CIBERESPACIO (MCCE) Proteger el ciberespacio, una cuestión de buenas personas
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