Red Seguridad 112

30 red seguridad primer trimestre 2026 organismos No es arriesgado afirmar que nunca hemos tenido un ciberespacio tan agitado en términos de seguridad como este año… hasta el que viene. Y esa predicción, fácil por otro lado, se confirma cada año con el número de incidentes que los CERT de referencia gestionamos. En el caso del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), un 26 por ciento más en 2025 respecto al año anterior. Es cierto que la inestabilidad global que vuelve a golpearnos puede generar incrementos puntuales, pero la guerra híbrida es una constante que no necesita conflictos regionales para sostenerse en el tiempo. A esto hay que sumar la disrupción tecnológica, vinculada a la inteligencia artificial, las tecnologías cuánticas y otras tecnologías habilitadoras, incluyendo el desarrollo de tecnologías de uso dual. En este campo, las organizaciones criminales y los Estados que las amparan vienen realizando un ingente esfuerzo innovador, que choca en muchos casos con el déficit de inversión en I+D+i que hace unos años señalaba Draghi en su informe sobre competitividad europea. En este escenario, la pregunta que nos tenemos que hacer es si estamos preparados para afrontar los desafíos que esta realidad nos está mostrando a corto y medio plazo. Y la respuesta necesariamente no solo acepta, sino que exige, matices. Desde INCIBE tenemos un mandato doble para, en primer lugar, fortalecer las capacidades de ciberseguridad de ciudadanos y empresas; y, en segundo lugar, impulsar el ecosistema de ciberseguridad, es decir, su industria, la I+D+i y el talento en ciberseguridad. Y aunque no es necesario decirlo, sí, la cooperación público-privada es una palanca esencial para la eficacia de estos objetivos. De la mano del sector, el ecosistema de investigación y las entidades de ciberseguridad de las comunidades autónomas se están construyendo capacidades, mejorando procesos, impulsando la industria y vertebrando una estructura de ciberseguridad que ayude a afrontar con mejores garantías los enormes desafíos que enfrentamos en el ciberespacio. Movilización A lo largo de los últimos años, INCIBE ha movilizado casi 600 millones de euros del Plan de Recuperación y Resiliencia, a los que hay que sumar la cofinanciación de las entidades colaboradoras y la inversión indirecta que este esfuerzo inversor ha generado. Casi un 40 por ciento ha estado vinculado a actuaciones de I+D+i con empresas, pymes, universidades y centros de investigación, entre otros; un 21 se ha capilarizado de la mano de las comunidades autónomas a través de la iniciativa RETECH y un ocho por ciento se ha dedicado a fomentar el emprendimiento en ciberseguridad, entre otros. Innovación, industria, emprendimiento y talento para generar las capacidades necesarias que nos permitan responder la pregunta que nos hacíamos más arriba con un claro sí, pero que admite también matices, porque aún queda mucho por hacer. Y también porque de todos los procesos se aprende; y este, sin duda, nos dará buenas lecciones para afrontar futuros planes de inversión y fortalecimiento de la ciberseguridad nacional. Todo este esfuerzo, y sobre todo la respuesta decidida del sector de ciberseguridad español (incluyo aquí a los emprendedores que se van uniendo), ha contribuido sin duda a los resultados que recientemente presentamos en el Estudio sectorial Industria de la Ciberseguridad INCIBE-CONETIC, que nos señala que el 25 por ciento del empleo TIC está relacionado con la ciberseguridad; o que, por ejemplo, en los últimos cinco años, se han creado más de 400 empresas de ciberseguridad en España. Todo esto, sin duda, no es más que un punto de partida para afrontar un desafío enorme que tenemos por delante. Miguel Ángel Cañada JEFE DE GABINETE Y DEL CENTRO NACIONAL DE COORDINACIÓN DEL INSTITUTO NACIONAL DE CIBERSEGURIDAD Un sector fuerte para un desafío enorme

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