red seguridad primer trimestre 2026 129 expertos Raúl Manso Romero Cybersecurity Compliance Leader de Pérez Llorca Antonio Simón Martínez Coordinador de Seguridad Informática y Ciberseguridad de Metro de Madrid Raúl Moreno Jiménez CISO/ CTO España y la Unión Europea deberían centrarse en algo simple: que las normas europeas suban el nivel de seguridad global sin ahogar a las empresas. Primero, reglas claras y coherentes: guías prácticas por sector, con ejemplos y evidencias tipo, para evitar interpretaciones distintas y trabajo duplicado. Segundo, proveedores y productos más seguros desde el origen: requisitos mínimos comunes para software y servicios en la nube, verificados en compras y contratos, para que el mercado premie a quien lo hace bien. Tercero, estar preparados para incidentes: planes de continuidad, pruebas regulares y avisos a las autoridades, con ejercicios conjuntos entre empresas y Administraciones. Cuarto, proteger el acceso a los sistemas: doble factor, control de cuentas con más privilegios y revisiones periódicas, porque frena muchos ataques con poco coste. Y, quinto, apoyo real a pymes con financiación, plantillas y servicios compartidos. Así ganamos confianza digital, facilitamos inversión e innovación y reforzamos la competitividad europea. Ciberseguridad y ciberdefensa son conceptos íntimamente relacionados, aunque diferenciados, que requieren de estrategias comunes para afrontar la confrontación permanente en que se ha convertido el ciberespacio. En un contexto internacional convulso y hostil, marcado por las acciones de actores estatales y no estatales, la construcción de una España y una Europa más soberanas exige, más allá de los avances técnicos, una firme voluntad política para lograr una visión común, alineada con objetivos de política exterior y de seguridad compartidos. Más aún, resulta imperativo invertir en reforzar las capacidades de disuasión y respuesta ante los ciberataques, pese a las divergencias estratégicas evidentes de los Estados miembros en términos de defensa. Los efectos de las acciones hostiles que afectan a la propia esencia de la Unión Europea requieren avanzar hacia una ciberdefensa más cohesionada, en la que su reactividad complemente la proactividad de la ciberseguridad como escudo ante las amenazas reales. Desde mi responsabilidad en el sector químico dentro de la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC), pondría el foco en las siguientes prioridades. La protección de entornos industriales (OT), donde el riesgo no es solo digital, sino también físico y medioambiental. Es clave reforzar la segmentación, la monitorización y los planes de respuesta ante incidentes que puedan afectar a la producción o a la seguridad. Avanzar en una mayor coordinación público-privada y a nivel europeo, compartiendo inteligencia y buenas prácticas de forma ágil, que es en lo que se está trabajando actualmente con la OCC del Ministerio de Interior. Todo ello alineado con marcos como NIS2, pero con un enfoque práctico. En el sector químico, la ciberseguridad no es solo cumplimiento: es continuidad de negocio, seguridad de las personas y protección del entorno.
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz