Red Seguridad 112

130 red seguridad primer trimestre 2026 expertos Jorge Prado Casal Jefe del Servicio de Protección de Datos en la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia Luis Ángel Reinoso Tello Director nacional de Consultoría Tecnológica y Ciberseguridad de Forvis Mazars No existe una llave mágica que nos vaya a dar autonomía estratégica, pero sí hay pasos que no podemos demorar. En este sentido, hay que reducir la brecha salarial existente entre la Unión Europea (UE) y otros mercados en perfiles expertos en ciberseguridad para conseguir retener un talento sin el cual ningún plan funcionará. Deberíamos crear un modelo propio para conseguir que nuestras empresas innovadoras puedan afianzarse y que haya más presencia de empresas de la UE entre las mayores de ciberseguridad del mundo. Es urgente disponer de infraestructuras donde desarrollar iniciativas y, por último, tener estrategias de especialización inteligentes y a largo plazo para conseguir crear líderes en soluciones sectoriales que se conviertan en actores globales. Y siendo la UE el segundo mercado mundial de ciberseguridad, con fortaleza en los sectores donde se acumula la mayor parte de la inversión global en ciberseguridad, debe dotarse de mecanismos para conseguirlo. España y, sobre todo, la Unión Europea deben concentrar sus esfuerzos en cuatro ejes estratégicos fundamentales: Primero: resiliencia de infraestructuras críticas y servicios esenciales, elevando el nivel real de cumplimiento y supervisión que impulsa NIS2. Segundo: autonomía tecnológica y seguridad de la cadena de suministro. Resulta vital reducir dependencias en software, hardware y cloud mediante requisitos de seguridad “por diseño” y “por defecto” alineados con la Cyber Resilience Act. Tercero: capacidad operativa conjunta. Esto implica potenciar los SOC federados, el intercambio de información e inteligencia, así como mecanismos conjuntos para una respuesta rápida ante campañas masivas. Cuarto: ciberdefensa. El enfoque debe centrarse en la protección de capacidades militares y espaciales, la preparación frente a operaciones híbridas y el fomento del talento especializado para convertir la resiliencia en una ventaja estratégica. Juan Manuel Nieto Moreno Director de Seguridad de Iberpay Desde la perspectiva del sector financiero, España y Europa deberían avanzar en el fortalecimiento de su autonomía en los sistemas de pago, reduciendo dependencias estructurales de infraestructuras y esquemas extracomunitarios. Impulsar soluciones basadas en infraestructuras europeas y en pagos instantáneos, ya estandarizados y resilientes, contribuiría no solo a la soberanía tecnológica europea, sino también a reforzar la seguridad y continuidad de servicios esenciales para la economía, la estabilidad financiera y la sociedad. Adicionalmente, es imperativo prestar atención a la concentración de dependencias tecnológicas y terceros críticos, particularmente en proveedores TIC y cloud. En este contexto, consolidar marcos como DORA y NIS2 constituye una oportunidad para aplicar estándares homogéneos de gestión del riesgo, supervisión y capacidad de respuesta en todo el sistema financiero europeo. En definitiva, este análisis refleja la relevancia sistémica del sector financiero, aunque debe entenderse como complementario a los esfuerzos en otros sectores críticos esenciales para la soberanía digital europea. Juan Manuel Nieto Moreno

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