Red Seguridad 112

red seguridad primer trimestre 2026 115 expertos Willy Obispo Coordinador del Centro de Ciberseguridad del Ayuntamiento de Madrid (CCMAD) Inspector jefe José Alberto Martínez Jefe del Laboratorio de Ingeniería e Informática Forense de Policía Científica de Policía Nacional En esta situación de estabilidad cuestionable, España y la Unión Europea deberían concentrar esfuerzos en un desarrollo tecnológico comunitario que nos permita reducir dependencias externas. Desde la perspectiva de CCMAD, la prioridad pasa por consolidar las infraestructuras digitales soberanas, donde me encantaría consumir servicios de nube europeos y servicios propios avanzados en materia de criptoagilidad. Todo esto deba acompañarse de un impulso en la industria de ciberseguridad que fortalezca el desarrollo de hardware seguro, herramientas de detección avanzada o inteligencia de amenazas, que no dependan de fabricantes y proveedores extracomunitarios. En paralelo, sería fantástico avanzar en mecanismos operativos europeos que reforzasen la anticipación, detección y respuesta coordinada ante ataques sobre las administraciones públicas y los servicios esenciales. Con estas herramientas, los servicios públicos de las administraciones locales tendríamos grandes mejoras en la resiliencia en caso de un hipotético evento futuro incierto. España y la Unión Europea deben priorizar la protección del sector público e infraestructuras críticas ante ataques que comprometen la seguridad nacional. Es vital combatir las amenazas híbridas, especialmente las campañas de desinformación que erosionan la confianza institucional y los procesos democráticos. Estratégicamente, se requiere neutralizar al crimen organizado mediante la trazabilidad de criptomonedas y el uso de inteligencia artificial en el análisis forense digital y la generación de ciberinteligencia. Asimismo, la soberanía europea exige reforzar la cooperación internacional con organismos como Europol y emplear tecnologías como big data e IoT para vigilar áreas críticas, respetando siempre la legislación de protección de datos. Por último, es imprescindible la formación continua de especialistas y el empleo de tecnologías de desarrollo europeo destinadas al mantenimiento del orden público y la prevención delictiva. Este enfoque integral garantiza la resiliencia frente a una ciberdelincuencia global que utiliza la digitalización para fines criminales o terroristas. Es importante que a nivel europeo se priorice el desarrollo de herramientas y la recuperación de la industria y los servicios digitales. La dependencia tecnológica de terceros países provoca que nuestros sectores público y privado estén condicionados, económica y operativamente, a los productos que se ofrecen desde el exterior, lo que genera una desventaja notable en términos competitivos. Cualquier proceso de recuperación de capacidades no es inmediato ni económicamente rentable a corto plazo. Sin embargo, con una visión estratégica orientada al futuro y una financiación acorde al excelente capital humano del que dispone la Unión Europea, se puede recuperar un espacio que nunca debió abandonarse. Esto permitiría posicionar nuevamente a Europa como referente en calidad tecnológica dentro de un entorno internacional tan competitivo como es el de la ciberseguridad y la ciberdefensa. Comisario principal Santiago Maroto Jefe de la Unidad Central de Apoyo Tecnológico de la División de Operaciones y Transformación Digital de la Policía Nacional

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