Red Seguridad 109

10 red seguridad segundo trimestre 2025 entrevista ción de datos es un exceso regulatorio y que se va a intentar simplificar, pero luego se trata de una cuestión que no digo que no sea importante, pero es casi ridícula en comparación con el titular. Lo que está planteando la Unión Europea es el cambio de un pequeño apartado de un artículo, de los muchísimos que hay. La normativa de protección de datos es muy importante, pero si de verdad lo que se quiere es simplificarla, ya después de seis años tenemos un buen momento para decir: vamos a cambiar cosas que a lo mejor no son operativas o eficaces para que permitan a las empresas cumplir mejor o aclarar aspectos que sean difíciles de cumplir. Porque la realidad es que no es fácil cumplir tanta normativa, ya que no solo está la nuestra, sino que hay otras 500 más, y a lo mejor eso sí que merece una reflexión importante. Es cierto, no obstante, que esto se enmarca en una línea más genérica que va más allá de la protección de datos; tiene que ver con el momento político y estratégico que estamos viviendo, especialmente relacionado con la inteligencia artificial. Hace unos meses se paralizó una Directiva de Responsabilidad de Inteligencia Artificial y también se ha paralizado el Código de Buenas Prácticas de Inteligencia Artificial, lo cual sí es realmente importante. ¿Cree que sería necesario un cambio de la regulación española sobre protección de datos, especialmente ahora que hay muchas modificaciones normativas relativas a la ciberseguridad, inteligencia artificial, etc.? La ley se ha modificado más de una vez y estamos en proceso de que haya normas en todo el carrusel legislativo. Tenemos anteproyectos en marcha que son públicos, como el de inteligencia artificial, y otros que aún no son públicos, pero que van de la mano de otros reglamentos de la Unión Europea en el ámbito de la gobernanza de datos. A nosotros lo primero que nos interesa es ver en qué posición sitúan a la AEPD. Es decir, si llega un anteproyecto de inteligencia artificial, lo primero que miramos es dónde nos han ubicado, porque como entidad tenemos que saber qué competencias vamos a tener, con qué medios contamos, etcétera. Y, por supuesto, nos interesa saber cómo impacta esa normativa a la protección de datos. Por ejemplo, el anteproyecto de inteligencia artificial ha centrado la atención en unos ámbitos, pero a nosotros nos importan mucho más otros que han pasado desapercibidos, que afectan a la protección de datos y a otros derechos. Corporativamente y como agencia, también nos interesaría que se flexibilice el problema que tenemos respecto a las demás agencias de Europa; esto es, que no tengamos que admitir y procesar todo tipo de reclamaciones como hacemos actualmente porque nos colapsa. Más allá de lo corporativo, me gustaría decir que, en muchas ocasiones, se acude a la idea de que la protección de datos es una barrera, es un freno a la innovación, que ralentiza proyectos, etcétera. Pero es que muchas veces no podemos hacer otra cosa porque la ley española, no ya la europea, es la que lo impide, y el uso de la inteligencia artificial no está regulando con garantías. El Tribunal Constitucional (ya lo dijo en 2019, en una sentencia que anuló un artículo de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General) señala que la clave está en que, si ha de haber un límite, tiene que existir una ley y establecer garantías. ¿Qué sucede? Que hay finalidades que pueden ser fantásticas para innovar y para mejorar el sector público y el privado, pero si no hay una ley española que establezca garantías, no nos toca otra que sancionar. ¿En qué sentido puede ayudar la inteligencia artificial a la protección de datos dentro de la propia AEPD, por un lado, y en las empresas, por otro? Desde hace más de 20 años existen herramientas más o menos automatizadas para el cumplimiento normativo, y se está avanzando muchísimo. Yo procedo de la Academia y no de la parte más profesional, pero soy consciente de que las grandes tecnológicas y entidades corporativas tienen herramientas muy potentes para fiscalizar su propio cumplimiento normativo y para ponerlas en el mercado. Con la inteligencia artificial se están disparando las posibilidades, lo cual es interesante para todos y garantiza un mejor cumplimiento. Los propios profesionales de la privacidad ya la están utilizando, sean de entidades pequeñas, medianas o grandes. Dentro de la AEPD queremos aplicar la inteligencia artificial a nuestros procesos y aprovechar para decir cómo se puede hacer, al menos en el sector público. Es normal que la inteligencia artificial se vea “Tenemos un buen momento para cambiar cosas que a lo mejor no son operativas o eficaces”

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