red seguridad tercer trimestre 2026 15 sobre la mesa Patrocina actividad, pero también amplía la exposición y complica la respuesta ante un incidente. La actividad, además, es menos física de lo que parece. “La realidad de la cadena de suministro es que es completamente gestión de información”, sostuvo Vesga, de CEL. De ahí que la protección no pueda resolverse empresa por empresa. “O avanzamos a modo ecosistema o no va a ser posible protegernos individualmente si no lo hacemos colectivamente”, añadió. Al respecto, el representante del CEL aportó datos de un estudio presentado por el Centro. Según sus resultados, el 48 por ciento de las empresas consultadas no audita periódicamente a sus proveedores estratégicos, y solo el 39 les exige requisitos mínimos de ciberseguridad. Además, el 78 admite que una parte relevante de su actividad se detendría si un proveedor logístico crítico sufriera un ataque. Las cifras ilustran la distancia entre reconocer una dependencia y comprobar si ese eslabón podrá mantener el servicio. Identificar a los proveedores decisivos y acordar alternativas antes de un incidente apareció como una prioridad transversal, tanto para grandes operadores como para empresas más pequeñas. Fuera de la pantalla La consecuencia más visible de esa interdependencia es la parada operativa. Santa María, de GLS, lo explicó con una escena cotidiana en paquetería: “Puedes tener la cinta funcionando y los camiones preparados, pero si no puedes imprimir las etiquetas, la operación se detiene”. Sin ese paso, la mercancía no continúa su recorrido, aunque los equipos mecánicos sigan activos. Por tanto, “un ataque digital no se queda en un ataque digital”, advirtió. El ataque a una aplicación puede decidir la disponibilidad de toda la operación. En la cadena de frío, el tiempo de respuesta añade otra dimensión. “Para nosotros, el frío es nuestro negocio”, resumió Bernal, de Logifrío. Un fallo prolongado en una instalación no solo podría retrasar la salida de camiones, sino que podría comprometer la mercancía. No en vano, la compañía sufrió un ciberataque el año pasado y aprovechó el impacto cuantificado para explicar a su dirección la necesidad de invertir. “¿Cuántos camiones no saldrán si no podemos imprimir albaranes?”, preguntó al describir cómo afecta el riesgo tecnológico a las cuentas de la empresa. El apagón eléctrico de hace unos meses les sirvió también Para Accenture, la regulación ha dado a la ciberseguridad un lugar en las conversaciones de los consejos de dirección, aunque la inversión debe responder a los riesgos reales de cada proceso. Luis Medina, Senior Manager de Accenture Security Iberia, señaló que “la regulación ha llegado para poder asentar y concienciar a la directiva”. Su intervención vinculó esa mayor atención con la protección de sistemas OT antiguos y la necesidad de mantener controles básicos como la gestión de identidades, las copias de seguridad y la recuperación. También defendió utilizar IA en la defensa ante ataques cuyo volumen y velocidad superan la capacidad de respuesta manual, sin perder de vista la deuda tecnológica acumulada. Jorge Núñez (OnRoute SCM), Jesús Dorado (Ávoris), Iván Bernal (Logifrío), Luis Medina (Accenture Security), César Santa María (GLS) y Antonio Simón Martínez García (Metro de Madrid). Accenture y el riesgo como lenguaje común Luis Medina.
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