Red Seguridad 112

red seguridad primer trimestre 2026 121 expertos Carlos Bereciartua Manager Cyber de Sabseg Javier Briz Fantova CISO de Grupo Gorlan Eva Cañete Bonilla Directora de Control de Riesgos no Financieros (CISO) de Unicaja El contexto internacional está marcado por la inestabilidad geopolítica y la ciberseguridad, ya no puede entenderse únicamente como una amenaza proveniente de grupos criminales o “hackers” aislados. Hoy, los Estados utilizan el ciberespacio como un dominio estratégico más, integrándolo en sus estrategias de influencia, espionaje y desestabilización. Esta realidad eleva la ciberseguridad al plano de la seguridad nacional y exige una respuesta igualmente estratégica por parte de los poderes públicos. España y la Unión Europea deberían priorizar una estrategia basada en tres ejes: resiliencia empresarial, autonomía tecnológica y acompañamiento efectivo a las organizaciones. En cuanto a la resiliencia empresarial, la Directiva NIS2 supone un avance muy importante, pero la adecuación de las empresas sujetas obligatoriamente implica un esfuerzo económico y operativo significativo. El objetivo no debe ser solo cumplir, sino fortalecer realmente la resiliencia y competitividad europea en un entorno digital cada vez más hostil. En el contexto geopolítico actual, Europa debe reforzar su autonomía estratégica en materia de ciberseguridad. Esto pasa, en primer lugar, por consolidar la protección de las infraestructuras críticas y de los servicios esenciales, que se han convertido en objetivos prioritarios para actores estatales y grupos criminales cada vez más sofisticados. Al mismo tiempo, será fundamental avanzar hacia una cooperación más efectiva entre los Estados miembros y fortalecer los mecanismos de colaboración público-privada. El intercambio de inteligencia de amenazas, la coordinación en la respuesta a incidentes y la creación de capacidades comunes serán elementos clave para mejorar la resiliencia digital europea. Por último, Europa debe apostar decididamente por el desarrollo de capacidades tecnológicas propias en ciberseguridad. Iniciativas regulatorias como NIS2 representan una oportunidad para elevar el nivel de madurez en seguridad, pero también para impulsar un ecosistema europeo más sólido, innovador y competitivo en el ámbito de la ciberdefensa. Vivimos en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y transformaciones tecnológicas complejas que obligan a las organizaciones a reforzar su capacidad de anticipación ante riesgos emergentes. En este contexto, la resiliencia operativa digital se consolida como un elemento esencial para garantizar la autonomía, estabilidad y continuidad de las operaciones. Hablar hoy de resiliencia digital implica adoptar una visión estratégica e integrada del riesgo tecnológico que trasciende la protección técnica de los sistemas. Supone gestionar de forma proactiva las dependencias críticas, asegurar la continuidad de los servicios esenciales y fortalecer la gobernanza sobre los ecosistemas de terceros y las infraestructuras clave. Los marcos actuales impulsan este enfoque mediante una gestión coordinada y preventiva, alineada con los objetivos de seguridad. La ciberresiliencia se erige, así, como un pilar estratégico vinculado a la protección de la información y la continuidad operativa.

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