Red Seguridad 109

92 red seguridad segundo trimestre 2025 monográfico cadena de suministro En un entorno interconectado, cada organización forma parte de una red compleja de proveedores, socios, subcontratistas y plataformas tecnológicas que, en su conjunto, constituyen la cadena de valor. Esta interdependencia, que permite una mayor eficiencia operativa y competitividad y es imprescindible para dar respuesta a la demanda de rapidez y eficacia del mercado, también introduce una vulnerabilidad crítica: los riesgos asociados a terceros. En los últimos años, numerosos ataques han evidenciado cómo una brecha en la seguridad de un proveedor puede convertirse en un acceso directo a los sistemas internos de una organización. Desde el sector industrial al financiero, pasando por salud, transporte o servicios públicos, los ataques a través de la cadena de suministro digital han aumentado en frecuencia, sofisticación e impacto. Cuando terceros tienen acceso autorizado a los sistemas internos de una organización, limitarse a blindarla contra intrusiones no autorizadas es costoso e inútil. Superficie de ataque Delegar servicios y gestión en terceros especializados o asociados permite a las empresas centrarse en su actividad principal, pero también implica ceder parte del control sobre procesos clave. Con frecuencia, estos proveedores tienen acceso privilegiado a sistemas internos, redes, aplicaciones o datos sensibles. Sin embargo, la seguridad de esos terceros pocas veces se controla con el mismo rigor que la seguridad interna. Esta brecha de supervisión se ha convertido en uno de los principales vectores de ataque. Es importante entender que los riesgos asociados a la cadena de valor no se limitan a proveedores tecnológicos. Pueden surgir en cualquier punto: servicios logísticos, consultoras, contratistas, partners de negocio, plataformas de recursos humanos, servicios cloud, integradores de sistemas o incluso herramientas SaaS aparentemente inocuas. Un fallo de seguridad en cualquiera de ellos puede derivar en fugas de información confidencial o estratégica, interrupción del servicio o parada de operaciones, pérdida de integridad de datos o manipulación de información, sanciones regulatorias por incumplimiento de normativas como el Reglamento General de Protección de Datos, Directiva NIS2, HIPAA o ISO 27001 y daño reputacional y pérdida de confianza del cliente. El problema se agrava por la complejidad del mercado: a medida que las organizaciones crecen, terminan trabajando simultáneamente con decenas o, incluso, cientos de terceros, cuya situación de ciberseguridad no controlan y puede cambiar de forma dinámica, sin previo aviso. ¿Nuevo paradigma? Durante años, las organizaciones han intentado evaluar el riesgo de sus proveedores mediante procesos manuales como cuestionarios de cumplimiento, la conocida due diligence, evaluacioTerceras partes: un riesgo creciente que exige proactividad María Rojo CEO de Enthec Solutions Los riesgos asociados a la cadena de valor no se limitan a proveedores tecnológicos. Pueden surgir en cualquier punto

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