42 red seguridad segundo trimestre 2025 monográfico ciberdefensa En un mundo donde las amenazas ya no visten uniforme ni cruzan fronteras físicas, la ciberdefensa se ha convertido en un pilar esencial para garantizar la seguridad ciudadana, proteger nuestras infraestructuras y servicios esenciales, impulsar el crecimiento económico y salvaguardar la soberanía de los Estados. Vivimos en una era digitalizada, donde las tecnologías permean todos los aspectos de nuestra vida: desde la gestión de infraestructuras críticas o servicios esenciales hasta las transacciones financieras, los sistemas de salud o el funcionamiento de la Administración. Tecnologías emergentes como la inteligencia artificial generativa, el 5G o la computación en la nube han impulsado una transformación sin precedentes, facilitando enormes avances, pero también multiplicando las superficies de ataque. Según el último informe de la Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea, los ciberataques dirigidos a infraestructuras críticas y empresas estratégicas en Europa aumentaron un 30 por ciento en el último año. Este dato refleja un entorno donde las amenazas evolucionan más rápido que las capacidades defensivas tradicionales. Pero también encierra una verdad poco visible: las organizaciones que integran la ciberseguridad desde el diseño de sus operaciones logran reducir a la mitad el impacto económico de los ciberincidentes. La seguridad ya no consiste solo en proteger la información: es una condición estructural para que cualquier transformación digital sea viable y sostenible. De hecho, un último informe de Accenture que analiza el estado de la ciberresiliencia afirma que las organizaciones que incorporan la ciberseguridad desde el inicio de sus transformaciones digitales son casi seis veces más eficaces que aquellas que la abordan como un añadido posterior. Este enfoque proactivo y coordinado no solo protege los activos; fortalece la resiliencia organizacional, reduce el coste derivado de los incidentes y refuerza la confianza de clientes, inversores y ciudadanos. Es, en definitiva, una inversión en sostenibilidad, competitividad y reputación. Ecosistema robusto Nuestro país cuenta con un ecosistema robusto en ciberseguridad, con talento, startups innovadoras, centros de investigación, iniciativas institucionales y una colaboración creciente entre el sector público y privado que ha sido clave en el desarrollo de estrategias efectivas y en la creación de infraestructuras resilientes. El crecimiento empresarial empieza por la ciberdefensa desde el diseño Jorge Uyá Responsable de Ciberresiliencia de Accenture en España y Portugal
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