Red Seguridad 114

monográfico 40 red seguridad tercer trimestre 2026 IA Giancarlo Gonzales IT Security Engineer de Nationale-Nederlanden Juan Manuel Matalobos Head of Human Risk de BBVA “El cambio más inmediato es el nuevo enfoque sobre cómo prevenir y protegernos” “Las compañías han de revisar los sistemas de higiene de ciberseguridad más clásicos” Si nos centramos en el ámbito de la seguridad y la ciberseguridad, la inteligencia artificial supone un cambio importante desde el punto de vista ofensivo, ya que los ataques se ven particularmente potenciados. Permite a cualquier atacante, agente o persona maliciosa con un mínimo de conocimientos identificar vulnerabilidades y hacer un escaneo en una empresa en muy pocos minutos. A partir de ahí, también puede elaborar en pocos minutos un programa que explote esas vulnerabilidades. Esto nos supone un desafío porque, con las mismas manos y la misma capacidad humana, debemos aprovechar tecnologías como la inteligencia artificial para detectar y reaccionar a tiempo ante agentes maliciosos potenciados por estas herramientas. El cambio más inmediato es, por tanto, ese nuevo enfoque sobre cómo prevenir y protegernos. Estamos obligados a reducir tareas manuales, como la revisión de alertas o de logs, y confiar en la IA para realizar ese trabajo que, además, va a ir en aumento. De esta forma, los especialistas en ciberseguridad podremos centrarnos en labores más propias de supervisión y en definir una estrategia para protegernos de estos ataques cada vez más sofisticados. Para las empresas, la inteligencia artificial está afectando fundamentalmente en tres ejes. El primero es que existe una cierta urgencia por incorporar esta tecnología a los distintos procesos, ya que ofrece numerosas posibilidades. La dificultad es que la IA tiene una arquitectura y unos riesgos distintos a los de los sistemas tradicionales. En consecuencia, para los equipos de ciberseguridad esto implica tener que adaptar sus modelos y los métodos de protección a estos nuevos sistemas que son diferentes y que también hay que proteger. En segundo lugar, la IA ofrece a los equipos de ciberseguridad la posibilidad de crecer exponencialmente en sus capacidades a través de un proceso de información mucho más masivo. Las empresas, y especialmente los equipos de ciberseguridad, tienen la posibilidad de ir incorporando a su día a día estas nuevas herramientas que le van a dar unas mayores posibilidades y que van a permitir hacer mucho mejor su trabajo. Y, por último, el tercer eje es que la IA también puede proporcionar todos estos beneficios a los atacantes. Por tanto, las organizaciones deben ajustar sus medidas de seguridad para ser capaces de defenderse en un entorno en el que van a ser atacados utilizando IA. De hecho, los ataques van a ser más frecuentes y más sofisticados. Por ello, las compañías han de revisar los sistemas de higiene de ciberseguridad más clásicos y asegurar que el nivel de adopción se ajusta a las nuevas necesidades.

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