red seguridad tercer trimestre 2026 33 IA monográfico los sistemas, evaluar de manera permanente la superficie de ataque e incrementar la capacidad de respuesta”. Se trata, además, de una reflexión compartida por Matalobos, de BBVA. “Nuestra prioridad debe ser consolidar los fundamentos de protección y resiliencia. Una gestión integral de la ciberseguridad y la infraestructura técnica es indispensable para que las organizaciones puedan operar con confianza ante los nuevos retos tecnológicos”, señaló. Por su parte, Cobos, CIO de Andersen Iberia, coincidió en la necesidad de reforzar esos fundamentos, pero advirtió de que el escenario ha cambiado sustancialmente. “La estrategia tiene que partir de una concienciación mucho mayor, porque, por la exposición que tienen hoy las organizaciones, el perímetro que antes pensábamos que podíamos definir ahora ha desaparecido. El perímetro es todo”, sentenció. ‘Shadow’ AI Ahora bien, este no es el único desafío que deben tener en cuenta las organizaciones. Y es que, ahora, cualquier empleado puede acceder a herramientas públicas de IA y utilizarlas con información corporativa. Es el fenómeno conocido como Shadow AI. Ariza, de Randstad, puso el foco precisamente en esta cuestión. “Esto es una ola que hay que regular y que hay que gobernar, pero no hay marcha atrás. La IA ha venido para quedarse”, aseguró. Asimismo, destacó la importancia de ofrecer a los empleados alternativas corporativas seguras, restringir otras herramientas cuando resulte necesario y acompañar esas medidas con alfabetización y formación. Para Gonzales, de Nationale-Nederlanden, esa gobernanza debe plantearse desde distintos ángulos. “Hay que tener muy controlado no solamente el punto de vista tecnológico, sino también el legal y el de riesgos”, comentó. Ese enfoque se traduce en comités multidisciplinares capaces de analizar los casos de uso, determinar su grado de riesgo y establecer qué herramientas pueden utilizarse y bajo qué condiciones. Además, existe un requisito más elemental, que es conocer qué activos tiene realmente la compañía. “En arquitecturas cada vez más complejas, los servicios olvidados o mal inventariados pueden convertirse rápidamente en una puerta de entrada”, advirtió Gonzales. En este punto, Cobos trasladó a la mesa su experiencia como CIO de Andersen, donde se ha constituido un comité multidisciplinar de IA, del que forma parte el Área de Tecnología, y la firma cuenta con una política corporativa de uso aprobada. El problema, explicó, consiste en encontrar un equilibrio entre una regulación suficientemente estricta y las necesidades de unos profesionales que ya utilizan estas herramientas en su vida cotidiana. “No podemos poner puertas al campo si queremos que nuestras compañías sean competitivas, pero no contar con un modelo de gobernanza y una política adecuada expone a cualquier organización a riesgos reputacionales, legales y económicos”, subrayó. Andersen ha desplegado herramientas corporativas de IA para toda la plantilla y plataformas especializadas en todas sus prácticas, acompañadas de formación. Regular y comprender En este punto, el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial fue otro de los ejes de la conversación. Los participantes La IA ha venido para quedarse, pero su adopción exige gobernanza, seguridad, formación y capacidad crítica Javier Candau, Luis Ariza y Giancarlo Gonzales.
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