28 red seguridad tercer trimestre 2026 IA monográfico Tras años de un boom sin precedentes de la inteligencia artificial (IA), esta tecnología ha entrado recientemente en una nueva fase: la de la cautela. Una etapa en la que los grandes gigantes tecnológicos punteros en esta materia (Anthropic, OpenAI, Amazon, Microsoft, Meta…) han pisado el freno en ciertos desarrollos. Aunque eso no significa un decrecimiento de las inversiones. Sobre todo, teniendo en cuenta que, en los casos norteamericano y europeo, especialmente el primero, no se puede permitir que China gane la carrera de la rebautizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como “superinteligencia”. Bueno, más que un rebautizo es una propuesta que probablemente no terminará de calar. Lo que está claro es que la nueva fase está estrechamente relacionada con la seguridad. Con extrabajadores de grandes compañías de IA alertando de que una inteligencia artificial avanzada podría llegar a representar una amenaza existencial para la humanidad, por fin la seguridad se ha puesto en el centro de la diana. Especialmente relevante es el caso de Mythos, que, aunque no ha sido entrenado específicamente para atacar sistemas, ha mostrado capacidades para encontrar vulnerabilidades, encadenar varios fallos y construir exploits. Queda claro que las organizaciones sufrirán ciberataques llevados a cabo directamente por la IA. Es más, este tipo de acciones ya han llegado; y parece que para quedarse. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) acaba de recibir la primera brecha de datos personales ejecutada por un agente de inteligencia artificial. Un descubrimiento que refrenda el nuevo panorama en el que se desenvuelve la ciberseguridad y que constituye un hito en el sector en España: las organizaciones ya no se enfrentan solo a delincuentes informáticos humanos, sino a sistemas de IA independientes, capaces de detectar, analizar y explotar fallos en las infraestructuras digitales a una velocidad sin precedentes. Según los informes técnicos del organismo público, el agente de IA actuó de forma autónoma, buscando vulnerabilidades en archivos genéricos. Tras identificar estas brechas en directorios comunes y configuraciones estándar, la tecnología agéntica no solo accedió a la información confidencial, sino que modificó varios datos personales críticos. IA ofensiva Esta notificación llega apenas tres meses después de que el Centro Criptológico Nacional (CCN) alertara de manera oficial del cambio de paradigma que supone la IA ofensiva para la ciberseguridad. A través de la guía Buenas prácticas frente al modelo de IA ofensiva, en la que analiza el impacto de la inteligencia artificial en el ámbito del ciberataque y propone medidas para reforzar la protección de organizaciones Redacción. La revolución en la ciberseguridad como consecuencia de la IA Tras años de desarrollo acelerado, la inteligencia artificial entra en una etapa marcada por la cautela. Mientras los gigantes tecnológicos reajustan sus ritmos, el foco se desplaza hacia un escenario inédito: la consolidación de la IA ofensiva. Frente a un adversario capaz de detectar y explotar vulnerabilidades a velocidad récord, Estados y empresas se ven obligados a desplegar estrategias defensivas sin precedentes.
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