Red Seguridad 113

100 red seguridad segundo trimestre 2026 opinión La inteligencia artificial (IA) está cambiando la naturaleza del riesgo digital. El problema ya no se limita a la circulación de contenido falso en Internet. El desafío más profundo es que la IA ahora puede fabricar señales de confianza altamente creíbles: una voz familiar, un vídeo convincente, una identidad realista, una instrucción aparentemente legítima o un contenido que parece lo suficientemente auténtico como para influir en decisiones antes de que pueda verificarse. Este cambio es relevante porque las organizaciones no operan únicamente con información. Operan sobre la base de la confianza. Dependen de la suposición de que un mensaje es genuino, de que una solicitud proviene de la persona adecuada, de que un documento no ha sido manipulado y de que una interacción digital refleja a un actor real. El engaño habilitado por IA pone presión sobre todas estas suposiciones al mismo tiempo. Por eso, la conversación debe ir más allá de la desinformación en su sentido público más amplio. Para las organizaciones, la preocupación más inmediata es el riesgo asociado al contenido sintético: suplantaciones, deepfakes, comunicaciones manipuladas, solicitudes fraudulentas y material generado por IA diseñado para explotar la rapidez, la autoridad y el juicio humano. No se trata solo de un problema de comunicación. Es una cuestión de gobernanza, resiliencia y gestión del riesgo. Gobernanza de la IA El reto, además, crece en paralelo a la adopción de la IA, que continúa avanzando más rápido que su gobernanza. Muchas organizaciones ya utilizan herramientas de IA en sus procesos, en la toma de decisiones y en la creación de contenido, pero son muchas menos las que cuentan con mecanismos integrales de gobernanza, supervisión y rendición de cuentas. Esa brecha genera exposición. Cuando la adopción avanza más rápido que los controles, el riesgo deja de ser teórico y se convierte en operativo. Y el riesgo no es únicamente técnico. El contenido sintético más sofisticado sigue teniendo un objetivo profundamente humano. Está diseñado para generar urgencia, confianza, confusión o cumplimiento. Por eso, la cuestión real no es solo si un contenido es falso, sino si una organización dispone de las estructuras, disciplinas y cultura necesarias para verificar lo que ve, cuestionar lo que recibe y responder con rapidez cuando el engaño tiene éxito. Cómo prepararse ante los riesgos emergentes de la IA Chris Dimitriadis Director de Estrategia Global Isaca

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