Red Seguridad 112

24 red seguridad primer trimestre 2026 organismos Nuestra vida diaria es hoy profundamente digital. Desde cómo trabajamos hasta cómo funcionan los servicios esenciales, prácticamente todo depende de sistemas conectados. Esta transformación ha traído enormes avances, pero también ha abierto nuevas puertas a delincuentes, organizaciones criminales e incluso a actores estatales que buscan aprovecharse de vulnerabilidades digitales. Por eso, la ciberseguridad se ha convertido en un elemento clave para proteger no solo a las empresas, sino al país en su conjunto. El contexto internacional que vivimos actualmente es más incierto que nunca. Las tensiones entre grandes potencias, los conflictos que se desarrollan en el ciberespacio y la creciente competencia tecnológica hacen que los países deban actualizar sus estrategias de seguridad para adaptarse a un entorno cambiante. Esta realidad exige una actualización de la Estrategia de Seguridad Nacional, orientada a integrar enfoques más expeditivos. Tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la computación cuántica desempeñan un papel dual: si bien permiten a actores hostiles lanzar ataques más rápidos, automatizados y sofisticados, también ofrecen herramientas defensivas avanzadas para anticipar, detectar y neutralizar amenazas. La capacidad del Estado para incorporar estas capacidades de forma segura y estratégica resulta esencial para reforzar la protección de infraestructuras críticas y optimizar la respuesta ante incidentes de alto impacto. Para afrontar este nuevo escenario, es fundamental también avanzar hacia una mayor autonomía tecnológica. Esto significa desarrollar capacidades propias, formar especialistas, crear empresas fuertes y reducir la dependencia de tecnologías externas. Lograrlo no es cuestión de un año: requiere inversión continuada, planificación a medio plazo y un entorno que favorezca la innovación. Colaboración Y aquí la colaboración es clave. El sector público no puede proteger por sí solo un ecosistema digital que depende en gran medida de empresas privadas. Y las empresas, por muy avanzadas que sean, necesitan un marco nacional y europeo que les proporcione estabilidad, coordinación y recursos. En este sentido, la transposición en curso de la Directiva NIS2 mediante la futura Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad refuerza la protección del país al establecer obligaciones más estrictas para las entidades esenciales e importantes, que deberán mejorar la gestión de riesgos, la seguridad de sus cadenas de suministro y la notificación de incidentes significativos. España, además, tiene un papel central dentro del proyecto europeo para construir una ciberseguridad común, compartida y ampliada, capaz de proteger a ciudadanos, economía e instituciones. Proteger el espacio digital es proteger nuestro modo de vida. La ciberseguridad ya no es un concepto técnico: es un compromiso colectivo con el futuro del país. España tiene un papel central dentro del proyecto europeo para construir una ciberseguridad común, compartida y ampliada Diego Jesús González Vargas SUBDIRECTOR GENERAL JEFE DE LA UNIDAD DE ANÁLISIS DE RIESGOS ASOCIADOS AL ESPACIO DIGITAL DEL DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD NACIONAL Retos de la seguridad nacional relacionados con la ciberseguridad

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz