Red Seguridad 112

132 red seguridad primer trimestre 2026 expertos Javier Ripoll Responsable de Seguridad de la Información del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe José Manuel Rivera García CISO de Iberia Cards Javier Roa Gil Director de Seguridad de la información de Fremap En un contexto internacional incierto, España y la Unión Europea deben centrar sus esfuerzos en consolidar un espacio seguro de intercambio y reutilización de datos, especialmente bajo el Espacio Europeo de Datos para usos secundarios. La capacidad de aprovechar datos sanitarios, científicos e industriales, sin comprometer la privacidad ni la seguridad, será determinante para una Europa soberana y competitiva. Para ello, es prioritario establecer infraestructuras comunes protegidas, mecanismos uniformes de control de acceso y modelos de gobernanza que garanticen la trazabilidad y la minimización del riesgo. Resulta vital proteger al ciudadano mediante entornos seguros que eviten la reidentificación o el uso indebido de la información. Asimismo, la Unión debe reforzar sus capacidades en ciberdefensa y respuesta coordinada. Es fundamental asegurar que la inteligencia artificial y el uso masivo de datos se apoyen en estándares europeos sólidos, auditables y alineados con los valores de seguridad, autonomía y confianza. El principal reto estratégico a medio plazo para mí es la soberanía. Creo que tanto en España como en la Unión Europea tenemos la gran suerte de contar con grandes profesionales y una facilidad diferenciadora para acceder a la formación académica que otras regiones no tienen. En este sentido, conectar el conocimiento con la productividad en empresas tecnológicas y más en concreto con las de ciberseguridad puede ser la gran palanca para alcanzar una soberanía real. Por otro lado, creo que la Unión Europea debería poner foco en cómo la inteligencia artificial afecta en el ámbito de defensa y ciberseguridad más allá de lo regulatorio. Tenemos grandes regulaciones garantistas de los derechos de nuestros ciudadanos, pero si queremos que los controles permeen, Europa debe invertir en dar las herramientas adecuadas al tejido empresarial. Vivimos tiempos de creciente y preocupante inestabilidad internacional; regresamos a un mundo de profunda incertidumbre después de varias décadas de relativa estabilidad. Desde el ámbito de la ciberseguridad, es necesario que se prioricen esfuerzos en tres ámbitos estratégicos. En primer lugar, reforzar la capacidad industrial y tecnológica propia, reduciendo la dependencia de proveedores externos en componentes críticos, criptografía o soluciones de ciberdefensa. En Europa contamos con excelentes profesionales y marcos normativos avanzados, pero deben complementarse con autonomía real en productos y tecnología. En segundo lugar, es imprescindible consolidar una identidad estratégica europea, con capacidades y decisiones propias que reflejen los intereses comunes de la Unión. Por último, deberían potenciarse las capacidades de resiliencia, integrando ciberseguridad, continuidad de negocio y protección de infraestructuras críticas, asegurando mecanismos comunes de preparación y respuesta que permitan mantener la actividad en situaciones adversas.

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