red seguridad cuarto trimestre 2025 31 empresa más en la parte virtual, donde los grupos delictivos atacan a Estados fomentados o esponsorizados por otros Estados. Eso sí, no se ataca al país en sí, sino a las empresas esenciales o críticas. Es por ello que las compañías requieren más tecnología. Primero, en detección y protección; y luego, en remediación. ¿Cómo ve el futuro de la ciberseguridad? Prometedor. Todas las empresas que trabajan alrededor de la ciberseguridad, tanto a nivel civil como militar, están creciendo. Además, a esto se suma algo que hace diez años no estaba presente: la inteligencia artificial (IA). Hoy en día, cualquier fabricante que no tenga incluido algo de IA en sus motores de detección no es un actor relevante en el mercado. Y esto cada vez va a ir a más. También es verdad que la IA no solo se está utilizando para proteger, sino también para atacar. Por tanto, se están acelerando dos cosas: la detección y el ataque. Ingecom Ignition tiene acuerdos de colaboración con más de una treintena de fabricantes de ciberseguridad. ¿Podría explicar el modelo de negocio de su compañía? Lo primero que hay que saber es que nosotros no somos un integrador. No me gusta la palabra mayorista, pero si lo focalizamos, seríamos aquella empresa que representa fabricantes en una región y que canaliza las ventas y el desarrollo de negocio. Básicamente, nuestra función es fomentar esos fabricantes, que las empresas los conozcan y mostrar qué gaps cubren. Después, todas nuestras ventas se canalizan a través de los integradores, que son, al fin y al cabo, quienes venden los proyectos a las organizaciones. Es decir, si un cliente final quiere comprar una tecnología, nunca lo va a hacer a nosotros, sino a nuestro ecosistema de resellers, que a su vez compran a Ingecom. La irrupción de la IA está transformando todos los ámbitos tecnológicos, como ha comentado. ¿Podría profundizar en cómo está afectando esta tecnología, en concreto, a la ciberseguridad? La IA se utiliza desde hace tiempo en ciberseguridad, pero ahora se ha acelerado. La IA permite detectar posibles ataques de manera más rápida. Algún fabricante nuestro dice que el límite de detección de un ataque son 55 segundos; por debajo de eso es casi imposible detectarlo. Es decir, si alguien es capaz de realizar un ataque en 20 segundos, no lo vas a poder detectar. Eso por el lado bueno, pero vamos al lado malo. También hay quien realiza ataques mucho más sofisticados y mucho más complejos de detectar. Y eso también es motivado por la IA. Por tanto, se está jugando una batalla entre empresas de ciberseguridad y malos; todos apoyados en IA. ¿Quién va a ganar? No lo sabemos. Pero los malos siempre van un paso por delante de los buenos. Eso lo tenemos claro. Es una especie de guerra asimétrica: mientras nosotros podemos presentar tecnología para detectar, proteger y remediar, los malos conocen esa tecnología, la aprueban y la testean. Así que pueden realizar ataques saltándose esa tecnología y así siempre van un paso por “No todo el mundo puede ir al mismo nivel o a la misma rapidez a la hora de aplicar tecnologías de ciberseguridad”
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