128 red seguridad cuarto trimestre 2025 monográfico conectividad En 2025 se espera que haya más de 75.000 millones de dispositivos conectados a Internet en todo el mundo, según datos de Statista. Es decir, casi nueve dispositivos por persona. Smartphones, relojes inteligentes, sensores industriales, cámaras o dispositivos médicos forman ya parte de un entramado digital que se ha convertido en la columna vertebral de nuestra vida diaria. Pero este escenario de hiperconectividad, que nos aporta comodidad y eficiencia, también abre un nuevo frente de exposición a todo tipo de vulnerabilidades. Cada dispositivo conectado es una posible puerta de entrada para los ciberdelincuentes. El antiguo perímetro de seguridad ha desaparecido, y la línea que separaba lo personal de lo corporativo es cada vez más difusa. Los incidentes relacionados con dispositivos IoT y endpoints se han disparado. Solo en 2024, el 40 por ciento de las empresas europeas sufrió algún tipo de ataque vinculado a sus dispositivos conectados, según la Agencia Europea de Ciberseguridad. Este dato deja una pregunta en el aire que todos deberíamos hacernos: ¿estamos realmente preparados para proteger nuestro entorno corporativo, que crece exponencialmente? Medidas de seguridad En los últimos años, Europa ha entendido que la ciberseguridad ya no es solo un tema técnico, sino una cuestión estratégica. La aprobación de la Directiva NIS2, el Reglamento de Ciberresiliencia y la actualización del Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en España son claros pasos para mejorar la postura de seguridad ante los ciberataques. Aun así, la distancia entre la normativa y la realidad empresarial sigue siendo preocupante. En España, el 57 por ciento de las pymes aún no cuentan con un plan formal de ciberseguridad, y solo una de cada tres realiza auditorías periódicas de sus sistemas conectados, según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad. La rápida digitalización, el aumento constante del teletrabajo y la integración de entornos industriales con redes corporativas y servicios en la nube han multiplicado los puntos de riesgo. A esto se suma el factor humano, que continúa siendo el eslabón más débil. Contraseñas inseguras, clics en correos fraudulentos o el uso de redes WiFi públicas Conectividad: estrategias de seguridad digital global Jorge Chamizo New Models Presales Engineer en Symantec & Carbon Black
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