68 red seguridad tercer trimestre 2025 Teniendo en cuenta el contexto geopolítico convulso de la actualidad, en el que el ciberespacio, la defensa y la seguridad adquieren un papel trascendental, ¿qué futuro le augura a la ciberseguridad? Vivimos un momento decisivo. La ciberseguridad ha dejado de ser un elemento técnico para convertirse en un factor estratégico de continuidad de negocio, reputación y competitividad. La combinación de tensiones geopolíticas, la adopción masiva de inteligencia artificial (IA) generativa y la inminente llegada de la computación cuántica sitúan el riesgo cibernético en un plano sin precedentes. En 2025 veremos un auge de ataques potenciados por IA: campañas de phishing casi indistinguibles del lenguaje humano, deepfakes dirigidos a mandos intermedios y malware capaz de aprender y mutar de forma autónoma. Las cadenas de suministro y los dispositivos IoT y OT serán objetivos críticos, con posible impacto en infraestructuras esenciales. Sin embargo, este escenario no debe abordarse con fatalismo, sino con preparación. La IA también es una gran aliada: permite detectar patrones anómalos, automatizar respuestas y reforzar la trazabilidad. El reto es equilibrar innovación y protección. Las organizaciones que integren la ciberseguridad desde el diseño y adopten una visión de resiliencia operativa estarán mejor posicionadas para un futuro en el que la frontera entre lo físico y lo digital será cada vez más difusa. ¿Qué función desempeña su compañía en dicho contexto? En Accenture acompañamos a empresas y administraciones en la construcción de un ecosistema digital seguro y de confianza. Nuestra misión es doble: impulsar la transformación digital y garantizar que esta sea cibersegura. Para conseguir hacer realidad esa misión, en Accenture ponemos el foco en tres áreas fundamentales. Primero, ayudamos a diseñar estrategias integrales de ciberresiliencia que trascienden el ámbito tecnológico. Hablamos de evaluar riesgos de negocio, proteger activos críticos y definir protocolos de respuesta que aseguren la continuidad operativa. Segundo, trabajamos en la integración de la seguridad en cada fase de la innovación. Desde la migración a la nube hasta la implantación de agentes de IA, incorporamos controles de identidad y acceso de última generación, conscientes de que los agentes autónomos requerirán auditorías tan estrictas como las de los usuarios humanos. Tercero, fomentamos la cultura de la seguridad. La tecnología es crucial, pero la concienciación y la gobernanza son igual de determinantes. Desarrollamos programas de formación y simulaciones de crisis para que la ciberseguridad se viva como responsabilidad compartida en toda la organización. Nuestro informe State of Cybersecurity Resilience 2025 revela que solo un cinco por ciento de las empresas españolas se considera plenamente preparada frente a ciberataques potenciados por IA. Este dato refuerza la necesidad de pasar de la reacción a la anticipación. Por eso, invertimos en inteligencia de amenazas, detección proactiva y uso responsable de la IA como elemento de defensa. El futuro de la ciberseguridad no es una carrera por adelantarse al próximo ataque, sino por integrar la seguridad en el ADN de cada decisión empresarial. La confianza digital será la ventaja competitiva decisiva en los próximos años, y nuestro compromiso es ayudar a que esa confianza se construya desde hoy. “Las cadenas de suministro y los dispositivos IoT y OT serán objetivos críticos” Agustín Muñoz-Grandes RESPONSABLE DE ACCENTURE SECURITY EN ESPAÑA Y PORTUGAL
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