red seguridad tercer trimestre 2025 3 editorial El contexto geopolítico de los últimos años ha evidenciado la relevancia de avanzar hacia una soberanía digital europea que incorpore de manera decidida el ámbito de la ciberseguridad. Los factores que han impulsado este debate son múltiples: desde el aumento de los ciberataques patrocinados por Estados, hasta la elevada dependencia tecnológica de terceros países en sectores estratégicos; pasando por la carrera internacional en torno a tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial, la computación cuántica o las redes de telecomunicaciones de nueva generación; sin olvidar la gestión y protección de los datos o el cambio de orientación de la política estadounidense hacia posiciones más unilaterales. La Unión Europea, y con ella cada uno de sus Estados miembros, trabaja en esa dirección mediante políticas, regulación, programas de financiación e instrumentos de cooperación. En particular, el desarrollo normativo ha configurado un marco común para reforzar la resiliencia de los Estados miembros y ha ampliado las capacidades de actuación conjunta en materia de ciberseguridad. Sin embargo, la actual dependencia de proveedores externos en tecnologías críticas continúa siendo un factor limitante de la capacidad soberana. En un entorno tan dinámico como el digital, caracterizado por una innovación acelerada y un alto grado de interdependencia, revertir esta situación no resulta sencillo. Alcanzar mayores cotas de autonomía tecnológica exige impulsar el desarrollo de soluciones propias capaces de competir en el mercado global y, al mismo tiempo, fortalecer el ecosistema de innovación europeo. Para ello, será clave favorecer la actividad de las numerosas empresas que ya contribuyen al crecimiento de la industria de la ciberseguridad en Europa, fomentando tanto su competitividad como su capacidad de colaboración transfronteriza. La consecución de una verdadera soberanía digital en ciberseguridad implica también limitar el impacto de las decisiones políticas y regulatorias adoptadas en otras regiones. Europa debe ser capaz de tomar decisiones estratégicas en este ámbito con independencia suficiente y, cuando ello no sea posible, contar con la capacidad negociadora necesaria para alcanzar acuerdos equilibrados. La cuestión de si es posible alcanzar una soberanía digital europea en ciberseguridad, y en qué medida, seguirá siendo objeto de debate. Lo que parece indiscutible es que conseguirlo será determinante para la resiliencia y competitividad de Europa en el escenario digital global. Soberanía europea en ciberseguridad: ¿es posible? La UE debe ser capaz de tomar decisiones estratégicas con independencia suficiente y, cuando ello no sea posible, tener la capacidad negociadora necesaria
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